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Bomberos y Emergencias

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Otras fuerzas y cuerpos de seguridad

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Cómo realizar la maniobra de Heimlich: una guía para profesionales de seguridad

La preparación constante es un pilar fundamental en la labor de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. En situaciones donde la vida de un ciudadano pende de un hilo, la capacidad de respuesta inmediata y correcta es lo que marca la diferencia. Pocas emergencias son tan repentinas y críticas como un atragantamiento. Saber cómo actuar de forma rápida y efectiva ante estas situaciones puede ser la clave para salvar una vida.

Reconocer un atragantamiento: señales de alarma

Para actuar, primero hay que identificar si una persona se está atragantando. La rapidez en el reconocimiento es importante. Según las directrices de la American Heart Association (AHA) y la Cruz Roja Española, algunas señales clave incluyen:

  • Asfixia parcial o total: la persona puede toser débilmente, emitir sonidos agudos o no poder hablar en absoluto. En casos severos, no podrá respirar.
  • Gestos universales de atragantamiento: frecuentemente, la persona se lleva las manos a la garganta.
  • Cambio de coloración: la piel, especialmente alrededor de los labios, puede empezar a tornarse azulada (cianosis) por la falta de oxígeno.
Persona con expresión de pánico y las manos en la garganta, representando un episodio de atragantamiento.

La Maniobra de Heimlich: pasos a seguir

Una vez confirmado el atragantamiento, se debe actuar sin demora. La maniobra de Heimlich varía si la persona es un adulto/niño mayor o un bebé, y también si es una mujer embarazada o una persona con obesidad.

Para adultos y niños mayores de un año:

Si un adulto se atraganta, es crucial llamar al 112 de inmediato. En el atragantamiento, un cuerpo extraño impide el paso del aire a los pulmones, y tu intervención puede salvar la vida de la víctima.

Igualmente, para realizar la maniobra en adultos y niños mayores de un año, se recomienda seguir los siguientes pasos, basados en protocolos estandarizados de primeros auxilios de la Cruz Roja Española:

  1. Anima a la persona a toser.
  2. Si no puede toser y está consciente, da 5 palmadas fuertes en la espalda, entre los omóplatos (es decir, entre las paletillas).
  3. Si con esto no se libera el cuerpo extraño, abraza a la persona por detrás colocando un puño, sujetado con la otra mano, justo por encima de su ombligo.
  4. Aprieta con fuerza hacia adentro y hacia arriba 5 veces.
  5. Repite esta secuencia (5 palmadas en la espalda y 5 compresiones abdominales) tantas veces como sea necesario hasta que la persona expulse el cuerpo extraño o pierda el conocimiento.

En caso de pérdida de conocimiento:

La Cruz Roja también informa de los pasos a seguir si la persona pierde el conocimiento. Cuando esto pasa, debes colocarla suavemente en el suelo y comentar con las compresiones torácicas (RCP), si estás capacitado para ello, solicitando ayuda de inmediato. Esto implica realizar 30 compresiones sobre el tórax (similares al masaje cardiaco), seguidas de 2 ventilaciones. Cada vez que intentes la ventilación boca a boca, comprueba si el cuerpo extraño es visible y puede ser retirado.

Para mujeres embarazadas o personas con obesidad:

En estos casos, las compresiones abdominales pueden no ser efectivas o seguras. En su lugar realiza compresiones torácicas, siguiendo estas indicaciones de la Cruz Roja Española y el portal médico msdmanuals.com:

  1. Coloca tus brazos debajo de las axilas de la persona y rodéala por el pecho. 
  2. Coloca tus manos en el centro del esternón, justo encima de la parte inferior del hueso. 
  3. Realiza compresiones firmes y rápidas, hacia adentro.

Para bebés (menores de un año):

La técnica para bebés es diferente y requiere mucha delicadeza. Tal y como recoge en su guía la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, los pasos a seguir son los siguientes:

  1. Si el niño tose, hay que dejarlo toser, animándole a que siga haciéndolo; probablemente se encontrará bien después. No se le debe golpear la espalda ni intentar sacarle el cuerpo extraño de la boca a ciegas.
  2. Si el niño está consciente, pero la tos es débil o tiene mucha dificultad para respirar, no puede hablar o se pone morado, hay que actuar. Lo primero es pedir ayuda llamando al teléfono de emergencias 112.
  3. Para extraer el cuerpo extraño de la boca si es visible y accesible, se puede introducir un dedo por la cara interna de la mejilla e intentar barrer el cuerpo extraño hacia fuera, con mucho cuidado de no empujarlo hacia adentro.
  4. Si el objeto no se ve en la boca o no se puede extraer, da 5 golpes fuertes con el talón de la mano en la parte alta de la espalda, entre los omóplatos. Para dar estos golpes, coloca al bebé sobre tus piernas o antebrazo con la cabeza algo más baja que el cuerpo, sujetando la cabeza con una mano.
  5. Si el bebé aún no ha expulsado nada, debes darle la vuelta y realizar 5 compresiones torácicas en el centro del pecho, justo por debajo de la línea que une ambos pezones. Para ello, coloca al lactante sobre el antebrazo manteniendo la cabeza más baja y usa dos dedos para dar compresiones bruscas dirigidas hacia delante y hacia abajo.
  6. Este ciclo (observar la boca – golpes en la espalda – compresiones torácicas) se debe repetir tantas veces como sea necesario , hasta que el niño expulse el objeto, respire mejor o pierda la conciencia.

Consejos adicionales para profesionales de seguridad

  • Mantén la calma: tu serenidad es importante para la víctima y para realizar la maniobra correctamente.
  • Llama a emergencias: siempre que sea posible, solicita la intervención de los servicios médicos de emergencia (112 o número local) de forma simultánea a tu actuación.
  • Formación continua: la práctica regular y la formación en primeros auxilios y soporte vital básico son importantes para mantener tus habilidades al día.

La capacidad de actuar con decisión y conocimiento ante un atragantamiento es una habilidad que distingue a un profesional preparado. Dominar la maniobra de Heimlich es una herramienta básica que puede hacer que una posible desgracia quede en un susto. Esperamos que esta guía sea un recurso valioso en tu servicio diario y que te prepare para cualquier eventualidad.