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Bomberos y Emergencias

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Otras fuerzas y cuerpos de seguridad

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Top estafas más comunes de los últimos meses en España

La ciberdelincuencia y los fraudes tradicionales evolucionan a gran velocidad, afectando tanto a la ciudadanía como a empresas e instituciones. En los últimos meses, se han desarticulado múltiples redes delictivas en España que empleaban métodos cada vez más sofisticados. 

Recopilamos algunas de estas estafas recientes más comunes:

Falsas inversiones en criptomonedas impulsadas por IA

El pasado mes de abril, una operación conjunta de Policía Nacional y Guardia Civil desmanteló una red criminal que operaba bajo la apariencia de plataformas de inversión en criptomonedas. Utilizaban vídeos falsos generados por inteligencia artificial con rostros de personajes públicos y anuncios en redes sociales. 

La estafa, denominada operación “Coinblack-Wendimine”, dejó más de 200 víctimas y un fraude estimado en 19 millones de euros.

Consejo: verificar siempre que la plataforma de inversión esté registrada en la CNMV. Además, ante promesas de rentabilidad rápida, desconfiar y reportar.

Fraude por SIM swapping

Este tipo de estafa consiste en duplicar la tarjeta SIM de la víctima mediante el acceso ilegal a datos personales. 

Una vez conseguida, los delincuentes acceden a cuentas bancarias, redes sociales y correos electrónicos utilizando los códigos de verificación enviados por SMS. 

En junio del 2025, ya varios medios alertaron de un repunte significativo de este fraude en España.

Phishing, smishing y vishing con técnicas avanzadas

Los fraudes de suplantación de identidad (phishing por correo electrónico, smishing por SMS y vishing mediante llamadas) han aumentado en frecuencia y complejidad. En 2025, estos métodos han incorporado inteligencia artificial para imitar voces reales o generar sitios web prácticamente indistinguibles de los oficiales. Las víctimas suelen recibir mensajes de bancos, organismos públicos o servicios de mensajería.

Según datos recientes, más del 70 % de la población española ha recibido algún intento de estafa de este tipo en los últimos seis meses.

Recomendación: no facilitar datos personales por medios no verificados y nunca pulsar enlaces sospechosos.

Fuente: La Vanguardia.

Modificación de datos bancarios en facturas empresariales

En Palencia, una empresa fue víctima de un fraude tras recibir una factura aparentemente legítima con un número de cuenta bancario alterado. El perjuicio económico ascendió a 70.000 euros. Este tipo de fraude, conocido como “man in the middle” en entorno corporativo, está cada vez más extendido en pymes españolas.

Medida preventiva: confirmar siempre por teléfono con el proveedor cualquier cambio de datos bancarios.

Fuente: Cadena Ser. 

El fraude del “hijo en apuros” y del “falso abogado”

Esta modalidad, especialmente dirigida a personas mayores, ha resurgido con fuerza en los últimos meses. El modus operandi es sencillo: el estafador se hace pasar por un hijo o familiar que ha tenido un problema y solicita dinero urgente a través de WhatsApp o llamada. En algunos casos, se presenta un supuesto abogado para reforzar la credibilidad.

Recomendación: verificar la identidad mediante llamada directa o comunicación alternativa con el familiar.

Fuente: El Correo de Andalucía

Este tipo de delitos ponen de manifiesto el alto grado de sofisticación con el que operan las redes criminales, así como su capacidad de adaptación tecnológica y social.

Frente a ello, la respuesta de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado es cada vez más especializada, con unidades centradas en delitos tecnológicos, inteligencia criminal y fraude económico que trabajan de forma constante para identificar, investigar y desmantelar estas redes.

Sin embargo, ninguna estrategia policial es eficaz sin la colaboración ciudadana. Las campañas de prevención, la denuncia rápida y los avisos públicos son elementos clave para frenar la propagación de estos delitos.

La educación digital, la atención a los signos de alerta y la difusión de casos reales ayudan a que la población esté preparada ante los métodos más habituales de engaño. La seguridad no solo se ejerce en la calle o en entornos operativos: también se construye cada día a través de la prevención y la concienciación.