En cualquier trabajo es importante utilizar una vestimenta adecuada que prevenga posibles accidentes y minimice los daños. Esto también ocurre con aquellas profesiones en las que existen mayores riesgos de lesión, como pueden ser los bomberos, los trabajadores de la industria de la fundición o en el sector de los explosivos. En este sentido, utilizar ropa ignífuga es vital. 

Pero, ¿qué son y para qué sirven? ¿Cuáles tienen que ser sus características? ¿Y su cuidado? Desde Partenon te lo contamos todo acerca de estos uniformes. 

¿Qué es y para qué sirve la ropa ignífuga? 

La ropa ignífuga son prendas especialmente diseñadas para proteger a los trabajadores del calor o de un breve contacto con las llamas

Dependiendo de las labores que se desempeñen, los uniformes ignífugos deberán tener unas propiedades concretas y es que, no es lo mismo trabajar en el cuerpo de bomberos que en la industria de la fundición o en el sector de la electricidad. Eso sí, por norma general, tienen que proteger al menos de uno de los tres tipos de calor por propagación que existen, aunque actualmente ya hay vestimentas que lo hacen ante una posible combinación de todos ellos. 

Los tipos de calor que existen

Existen un total de tres tipos de calor en función de la manera que tienen de propagarse. H4 Conductivo 

Se genera por el contacto directo con superficies calientes como los metales, pero también por salpicaduras de metal fundido o por una combinación entre ambos. 

Radiante 

Es decir, el producido por una fuente elevada de calor (incendios, llamas controladas…) en donde el calor se propaga por la masa, no por el aire circundante. 

Convectivo 

Aquel que proviene de la quema de fluidos y cuyo calor se propaga por el aire circundante. H2 Principales características de las prendas ignífugas 

La ropa ignífuga tiene que tener diversas características. Así, estos EPI deben estar fabricados con materiales flexibles para proteger el cuerpo (excepto las manos), no contener materiales combustibles y ser cómodos para el trabajador. Por otro lado, para la cabeza se deben utilizar casco, verdugos o capuces, cubrenucas y, para los pies, botas ignífugas. 

Además, durante la exposición, los uniformes ignífugos deben ser resistentes al calor por radiación o convección, así como mantener la integridad, la toxicidad y la transparencia del humo. 

Diseño de la ropa ignífuga 

En cuanto al diseño de las prendas, tienen que cumplir una serie de requisitos comunes. 

  • La ropa de protección de bomberos debe proporcionar protección al torso, el cuello, los brazos hasta las muñecas, y las piernas hasta los tobillos, durante las actividades de lucha contra los incendios.

 

  • Siempre debe quedar un solape entre la chaqueta y el pantalón mientras se realizan los ejercicios de los ensayos ergonómicos y prácticos, sea cual sea la posición de las partes del cuerpo o los movimientos realizados durante estos ejercicios.

 

  • Los accesorios rígidos que atraviesen el material externo, no deben quedar expuestos en la superficie más interna del traje.

 

Categorías de los uniformes ignífugos 

Categoría II 

Se utilizará la categoría II siempre que se utilice la ropa ignífuga en ambientes cuya temperatura sea inferior a 100º

Categoría III 

Para temperaturas iguales o superiores a los 100º, serán necesarios trajes de categoría III, al igual que si se trabaja en zonas en las que existan llamas o elevadas proyecciones de chispas o material fundido. 

Por otro lado, cualquier vestimenta ignífuga tiene que proteger ante la propagación limitada de la llama y de, al menos, un código más que pueden ser la resistencia al calor por convección, protección contra la radiación, protección contra salpicaduras de aluminio fundido, protección contra salpicaduras de metal fundido o protección contra el calor de contacto.

Después de cada uso, la ropa ignífuga debe lavarse siguiendo las indicaciones del fabricante

 

Consejos para el cuidado de la ropa ignífuga 

Tan importante es llevar una ropa de trabajo adecuada que te proteja ante posibles incidencias, como su correcto mantenimiento, un aspecto vital para que su efectividad sea óptima. 

La vida útil del vestuario ignífugo es establecida por el fabricante en base a una estimación en condiciones normales de uso. Los EPIs de Categoría III deben pasar una inspección anual para determinar si siguen siendo aptos para su utilización.

 

Escoge una talla adecuada 

Un uniforme ignífugo debe proporcionarte protección, pero también comodidad y libertad de movimiento con el fin de que puedas desarrollar tus tareas correctamente. Por eso es aconsejable que escojas una talla adecuada que no te quede demasiado ajustada, pero tampoco muy floja. 

 

Sigue siempre las instrucciones 

Por supuesto, es importante que sigas las recomendaciones del fabricante para el cuidado de las prendas. Del mismo modo, antes de decantarte por una vestimenta ignífuga u otra,

revisa las normativas que cumplen para estar seguro de que se adapta por completo a tus labores. 

Colócate o quítate las prendas ignífugas en el lugar correspondiente 

A la hora de ponerte o quitarte el traje de protección frente al calor, es aconsejable que lo hagas en una zona segura, como pueden ser los vestuarios o un espacio habilitado para ello, y siempre fuera del entorno de trabajo para estar lejos de entornos peligrosos. 

¿Qué te ha parecido este post acerca de la ropa ignífuga? Esperamos que sea de utilidad y recuerda, en Partenon tenemos diversos uniformes ignífugos para proteger a los trabajadores del calor y las llamas. No dudes en visitar la tienda online y, si necesitas ayuda, contáctanos, estaremos encantados de asesorarte.